Si algo me pone la cabeza a girar es que digan que las mujeres pecamos de vanidosas. Todos, sin distinción de género, edad o condición social, somos vanidosos. Quizás lo que en realidad quieren decir es que las chicas sufrimos de un exceso de coquetería.
¿Coquetería? ¿Vanidad? ¿Pues qué no son lo mismo? Si lo pensamos detenidamente, veremos que la diferencia entre la coquetería y la vanidad no es tan sutil como parece.
Coquetería
La mayoría de las chicas tenemos una relación cuidadosa con nuestro aspecto, y esto se debe a que crecimos imitando los gestos de coquetería de nuestra madre (o de otras figuras femeninas) para ser aceptadas y pertenecer al grupo. La coquetería, entendida como una serie de comportamientos que nos sirven para agradar por igual a hombres que a mujeres, se ha identificado como una característica femenina porque durante siglos se nos pidió ser sumisas y, sobre todo, AGRADAR a los demás. Cuando se nos permitía participar de una reunión pública, teníamos que ser algo así como un lindo florero para embellecer el salón. Pero los tiempos cambian y ahora la coquetería se entiende como una manera de afirmar nuestra personalidad.
Sin tocar el tema del flirteo, somos coquetas de muchas formas:
- Cuando vamos caminando por la calle buscando nuestro reflejo en el cristal de un escaparate, o cuando pasamos frente a un espejo y es inevitable mirarse aunque sea de reojo. Hacemos un escaneo rápido para checar si todo está en orden. Acomodamos la camisa, alineamos las cejas y nos arreglamos rápidamente el cabello. Son gestos casi automáticos que nos hacen sentir bajo control.
- Cuando, al elegir una foto para nuestro CV o nuestro perfil en fb, descartamos aquella donde estamos carcajeándonos y nuestra cara parece salida de los muppets. Mucho menos utilizamos esa donde tenemos los ojos entrecerrados como camello somnoliento. Elegimos aquella foto que muestre nuestro “mejor ángulo”.
- Cuando nos encontramos con unos zapatos o un vestido de ensueño y, a pesar de ser un poco incómodos, los compramos porque nos hacen sentir hermosas.
- Cuando nos sometemos a ciertos tratamientos que se parecen a una tortura medieval, como depilarse la entrepierna o hacerse un pedicure.
Estas actitudes, sin embargo, pueden convertirse en una especie de esclavitud. Hay algunas pistas para reconocer cuando estamos pasándonos de coquetas:
- Estás más atenta a tu imagen que a los peligros o a las situaciones humanas que se presentan a tu alrededor.
- Consideras que un agresivo tratamiento es la mejor opción con tal de verte bien.
- Te deprimes porque no puedes comprar tal o cual modelito.
- Buscas obsesivamente la mirada aprobatoria de los demás.
- Te miras al espejo y sólo emites juicios negativos.
Ojo: quizás sea tiempo de pensar por qué consideras prioritario verte siempre “perfecta”.
Vanidad
Como dice una amiga: “Quien esté libre de vanidad, que tire la primera piedra”.
Para bien o para mal, todos hemos recurrido a la vanidad en algún momento de nuestra vida. Sin ser arrogantes, la usamos para construirnos una reputación, elevar nuestra autoestima y hacer que los demás valoren nuestros logros. Pero también la hemos usado negativamente cuando, basándonos en cuestiones vanas, como la apariencia, el dinero, el color de la piel, la marca del coche o el nivel escolar, descalificamos a los demás y nos colocamos en un trono de oropeles imaginarios.
¿Con qué objetivo somos vanidosos?
Dicen que no hay peor embriaguez que la adulación. (Claro, a quién no le gusta que le anden sobando el ego.) Pero hay otros motivos, como pensar que tenemos derecho a ciertos privilegios nada más por nuestra linda cara o por cualquier otro supuesto talento que la vida nos regaló.
Lo más curioso del asunto es que en cada pequeño mundo operan distintas vanidades. Dependiendo del contexto en el que cada quien se mueva, habrán distintos motivos para vanagloriarse. Por ejemplo, hablando de profesiones, ¿cuáles serían las vanidades entre los arquitectos? ¿Y entre los contadores públicos? ¿Entre los economistas, las bailarinas, los chefs, los maestros, los barrenderos, los coleccionistas, los microbuseros, las nutriólogas, las modelos…?
Por último, creo que no se vale tachar a alguien de vanidoso simplemente porque le gusta arreglarse. Y ojo, porque los extremos se tocan: las chicas más austeras que consideran a las coquetas como esclavas de los estereotipos, están siendo vanidosas al descalificar a las “Barbies” y colocarse en un nivel superior, ahí donde habitan las heroínas liberadas. La vanidad no está en el tiempo que dedicamos a afilar la espada, sino en el acto de dar la estocada. Como decía Honoré de Balzac: “Hay que dejar la vanidad a los que no tienen otra cosa que exhibir.”
“Dime de qué presumes y te diré de qué careces”. ¿Crees que se aplica igual en la coquetería que en la vanidad?
Espejito, espejito…
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lucasnaab
Que confundidos que estamos! Me asombra realmente, bueno… en realidad no! Los seres humanos nos dejamos manipular por caracteristicas condicionantes y prejuiciadas como la belleza, creyendo que cuanto mas belleza tengamos (propia o ajena) seremos mas felices. Nada mas lejos de la realidad. La felicidad ni siquiera depende de otra persona. Es un estado intimo y personal, un estado de la consciencia. La belleza es estimulo visual y cuando se va el estimulo se va la aparente felicidad…
Publicado el Marzo 20, 2010, 10:45 pm Informar Abusos
lucasnaab
¿Con qué objetivo somos vanidosos?
Somos vanidosos con el objetivo de fortalecer nuestro estado egotico inconsciente.
Publicado el Marzo 20, 2010, 10:47 pm Informar Abusos
lucasnaab
Si no te podes sentir completamente comodo/a frente a cualquiera en el peor aspecto en el que te puedas encontrar sos vanidoso/a. La vanidad proviene del miedo, y el miedo de la identificacion con una imagen estereotipada con el fin de emularla. Criticar las actitudes vanidosas de los demas tambien es vanidad. En fin, todo es vanidad! Todo aquel que piense es vanidoso/a porque la vanidad proviene de un estado de identificacion mental inconsciente.
Publicado el Marzo 20, 2010, 10:55 pm Informar Abusos
mariat_897
He leído con atención cada opinión y coincido con muy pocas…me llama la atención la ausencia de aspectos tan importantes como la belleza interior,la autoestima,los buenos sentimientos,el amor por nuestros seres queridos,el sentido de la ubicación,la elegancia y el respeto del lenguaje empleado…Todas estas cosas acompañadas de una buena ACTITUD hacen una bella persona y la diferencia de una persona vanidosa.Podés vestir los trajes más costosos,el mejor maquillaje,bajarte de un Mercedes con un metrosexual,pero si no tenés estos grandes condimentos…nada vale…ahí sí te transformás en una mujer vanidosa…es una lástima cada vez las veo con más frecuencia.A pensarlo…
Publicado el Marzo 29, 2010, 12:30 am Informar Abusos
piedrazul69
me gusto mucho tiene buena informacion para pasar el rato
Publicado el Marzo 29, 2010, 4:14 am Informar Abusos
piedrazul69
somos banidosas por naturalesa
Publicado el Marzo 29, 2010, 4:25 am Informar Abusos
adylog
Creo haber tenido los dos extremos y puedo decir q m encanta verme linda xq no tengo la fortuna d ser bella fisicamente (tampoco soy fea) p creo q el arreglo hace milagros n mi, ademas d q observo las reacciones d la gente Sus comentarios y sus reacciones dicen mucho sobre lo q esperan d mi, no es facil (practico fisico) y d vez n cuando andar relajada y sin maquillaje o sn tacon lo disfruto mucho y m recuerda lo feliz q soy cuando mi nena m dice…¨"mami eres hermosa!"
Publicado el Marzo 31, 2010, 11:44 am Informar Abusos
may.te88
Interesantes comentarios:
"La vanidad proviene del miedo, y el miedo de la identificacion con una imagen estereotipada con el fin de emularla".
"la vanidad proviene de un estado de identificacion mental inconsciente"
"La felicidad ni siquiera depende de otra persona. Es un estado intimo y personal, un estado de la consciencia"
Publicado el Abril 2, 2010, 12:29 pm Informar Abusos