Dejar un vicio…¡por otro!

Por Luza Alvarado el Lunes, Junio 28th, 2010 , 9:25 am

vicioEl doctor me suplicó que dejara de comer frituras con chile y refrescos con gas cuando tuve mi primer ataque de colitis a los trece años. Yo andaba enviciada con esas cochinadas y, según yo, mi dolencia no tenía nada que ver con lo que comía sino que me ponía aprehensiva con la escuela. Total, presionada por mis padres, logré dejar paulatinamente el vicio de la fritura y el refresco.

A las pocas semanas me sentía de maravilla, pero extrañaba la sensación picosita de las frituras que se acentuaba con el gas del refresco. Entonces vino una amiga y me ofreció un chicle (goma de mascar) sabor pera picante. Me envicié de inmediato, pero esta vez no me dio colitis sino gastritis. Una vez más, el doctor terminó prohibiéndome los chicles y no me quedó de otra más que hacerle caso.

Años después viajé a España, donde descubrí que el refresco de naranja infinitamente más rico que el que vendían en México. Tomaba refresco tres veces al día, hasta que me empezaron a dar ataques de hipo que me duraban horas. Dejé el refresco de naranja… pero me enganché con la nutella y de ahí, con el quesito de la vaca risueña.

Regresé con cinco kilos de más, dos muelas picadas y la certeza de que ya no era posible continuar enviciándome con la comida. Me metí a clases de spinning y me gustó tanto que se me hizo vicio; me sentía aliviada porque era algo mucho más sano que mis anteriores obsesiones.

Me creía de lo más triunfadora, hasta que se me apareció el chamuco en un paquete de cigarros. No dejé el spinning, pero me encargué de inducir a varias de mis amigas a la fumadera. Comenzamos a escondidas y luego en las fiestas, porque nos creíamos “grandes”. Al cumplir los 18 años, me descaré, le entré al vicio sin pudor en todas partes.

Después de excesos inconfensables, logré que mi cuota de tabaco se estabilizara en 3 cigarrillos diarios. Yo me autoconvencía de que no era tan grave porque hacía spinning tres veces por semana. Pero comencé a ligar el cigarro con el café. Llegué al punto convertirlos en mi desayuno, hasta que mi gastritis volvió con más fuerza para recordarme que no era posible aficionarme a semejante combinación, ¡y menos en ayunas!

Así me la he pasado, sustituyendo un vicio por otro. Afortunadamente, no me metí con las drogas rudas. Quiero suponer que fue porque crecí en un entorno más o menos sano, y mientras los demás estaban enganchándose con otras cosas, yo estaba comiendo nutella. Creo que ocurre de manera similar que con los tatuajes, si no lo haces a cierta edad, se te pasan las ganas y deja de ser importante.

Los vicios cambian según la situación económica. Lo que antes eran golosinas, ahora son zapatos, música, productos de belleza y libros. Me dan por temporadas, según el estado de ánimo. Tengo un amiga que es una viciosa de los conciertos, y otra que, sin falta, ve dos películas por semana en el cine (estén buenas o malas). Y qué decirles de las que se toman tres cocacolas al día. Hay quien se muerde las uñas, hay quien no puede dejar de comer chocolates, hamburguesas o pan dulce, incluso hay quien está enviciado con las mentiras.

Explorando un poco en qué andan la mayoría de las chicas hoy en día, me doy cuenta que nuestros vicios tienen que ver con un rollo más hedonista que de socialización, como solían ser antes. La edad, la pareja, los hijos y las responsabilidades del trabajo han hecho que la mayoría de nuestros “pecados” tiendan más hacia lo inofensivo; aunque también he visto a muchas chicas caer en ciertos vicios de juego, bebida, compras, actitudes o alimentación.

Todos tenemos carencias y defectos, por lo tanto, todos tenemos vicios, aficiones difíciles de confesar. Lo interesante es que son huéspedes temporales, van cambiando con el tiempo o sustituyendo a otro según las circunstancias o las carencias. Yo creo que mis vicios de antes eran una forma de tragarme las emociones. Hoy en día, creo que trato de disfrazarlas para protegerme de los demás.

Y tú, ¿qué vicio tienes ahora? ¿Hasta dónde consideras que es tolerable un vicio?


Comentarios



  1. jfalvarez43

    YO CONVINO LOS VICIOS, LOS FINES DE SEMANA SOY LA PERDICION FUMO TABACO Y TOMO CONSIDERABLEMENTE EL VIERNES A VECES Y EL SABADO SEGURO COMO TACOS O ANTOJITOS EL FIN SEGURO, PERO EL LUNES O MARTESME DISCIPLINO Y COMIENZO HACER DEPORTE O EJERCICIO ENTRE SEMANA 3 O 4 VECES CORRER SPINNING NATACION COMBINAR Y FUMO MENOS 2 O 3 CIGARROS SOLAMENTE, ES COMPLICADO DISERNIR EL EQUILIBRIO PERO NOS CUESTA DEJAR LOS VICIOS.

    Publicado el Agosto 24, 2010, 9:59 pm Informar Abusos

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